A veces una pregunta tan sencilla como ¿qué tal? es la puerta abierta a mundo insondables…
Porque tú puedes estar fenomenal, y decirlo, y ver que la otra persona también. Pero se esperaba otra cosa por tu cara (por lo que sea) y le sorprende, y se le nota. Puerta abierta a la confusión. Huye
Porque estás regulero pero dices que fenomenal. Por fastidiar más que nada, porque sabes que quien te pregunta está esperando que digas que estás regular. Y no te apetece darle el gusto. Puerta abierta a la discusión. Huye.
Porque estás de maravilla, mejor que nunca podrías decir incluso, pero dices que estás «pues normal», por no fastidiar a quien te pregunta, que se le nota a la legua que está bien jodido y que, además, te lo quiere contar. Así que puerta abierta a la charla. Te quedas. O huyes. Eso ya como tú veas.
Porque estás fatal pero dices que todo muy bien. Porque antes muerta que sencilla. Observas la reacción ante tu respuesta. Puerta abierta a una salida teatral. Y huyes.
Porque estás hecho polvo y lo cuentas. Y eso lleva a un café largo y muchos abrazos. Y es la vida.
Y todo esto por un simple ¿Qué tal? Ahí es nada…
Feliz #VDLN y todo fenomenal, aunque sea impar
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Con el ceño fruncido o con esa mirada reprobatoria lanzada al aire. Con el suspiro resignado o con el chasquido.
Con el retraso en la cita.
Con el silencio cuando esperabas una respuesta. O con una respuesta que no esperabas.
Puedes quedarte con el tono, con lo que hay detrás, con la intención.
Puedes elegir los puntos suspensivos.
Pero también puedes elegir bailar al son de los silencios.
Puedes elegir no buscar entre frases palabras no dichas, ni reproches escondidos.
Puedes elegir escuchar música en lo que te rodea.
Puedes quedarte con lo que te aporta, lo que te mueve, lo que te pone los pelos de punta, lo que te emociona y te saca el duende.
Puedes ser la persona que canta e inspira. La que acompaña mientras sigue avanzando por su camino, disfrutando del paseo, sea quien sea la compañía.
Porque esto es tan fácil como elegir con qué te quedas de tu vida.
Y vivirlo.
Feliz #VDLN
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Ayer, en mis vueltas por los mundos musicales que me rodean me topé con esta maravilla que está publicando la británica Joss Stone: su personal World Tour con artistas de todo el mundo.
Os invito a que os perdáis junto a ella en su viaje, descubriendo un mundo que, definitivamente, no terminaremos de conocer en todos los días de nuestra vida, pero que con cada persona nueva, se torna más y más interesante.
Un mundo que canta, incluso desde campos de refugiados. Un mismo lenguaje, el de la música.
Hoy, viernes, os traigo este maravilloso viaje musical de la mano de esta deliciosa mujercita que espero que disfrutéis tanto como lo estoy haciendo yo.
Y feliz #VDLN muy viajado!
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Sintió un ligero pinchazo en el costado y buscó un apoyo donde sentarse.
Llevaba unos días con el cuerpo raro pero lo achacaba al tiempo. Nublado, indeterminado, como distraído con otras cosas. Y eso, ya se sabe, afecta mucho a los huesos.
Y esos sí que acumulaban mucho por lo que crujir. Muchas historias que resonaban ciegas en su salón silencioso.
– Solos. Estamos solos.
Apoyó la cabeza en el sillón y miró durante unos minutos la pared estucada en blanco roto justo antes de decirse, cerrando los ojos:
– Y cómo quedó la partida: ¿ganamos o perdimos?
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Duele, y es complicado, y es difícil medirlo, y a veces parece que no compensa, y nos aterroriza, y no le encontramos el sentido la mayoría de las veces a todo esto.
La fastidiamos demasiado a menudo, hacemos daño a otros sin quererlo o adrede, nos rompen el corazón y tropezamos infinitas veces, muchas de ellas con las mismas piedras.
Realmente, en todo este tiempo que pasamos aquí no sabemos NADA.
Y es absurdo, y está oscuro. Y.. ¿hacia dónde? Y.. ¿por qué?
Ni idea.
Ni con un máster de gurusismo se entiende. Ni tan siquiera las religiones llegan a explicarlo de una manera convincente. Y tiramos de la fe como último recurso.
Pero lo maravillosamente increíble es que aún así, aún desconociendo el motivo, seguimos poniéndonos en pie cada día.
¿No es increíble?
Solo por eso ya merece la pena cada latido.
Y cada #VDLN. ¡Feliz descanso!
El <strong>Viernes dando la nota</strong> es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes.
Pues oye, que yo tenía preparado otro texto para este #VDLN y otra música, pero he descubierto esta maravillosa canción de The Irrepressibles y llevo desde ayer escuchando en bucle. Sin parar. Mientras llueve, truena ahí fuera. Mientras hackean Telefónica, mientras hombres deciden si son machistas o más machistas aún, mientras vuelve a salir el sol y vuelve a llover. Mientras graniza, y mientras tiendo una lavadora. Mientras todo da una vuelta de reloj, en bucle.
Y mientras todo eso pasa, en realidad tampoco pasa nada.
Y yo sigo escuchando una y otra vez esta maravilla que me recuerda que en la vida hay que ser valiente para vivirla como uno siente que debe hacerlo.
Y también ser valiente para reconocer que todo lo que creías válido hasta ahora era tan solo un espejismo.
Y valiente para pedir perdón.
Y valiente para empezar de nuevo.
Y valiente para arriesgarte y querer. Empezando por ti mismo.
Para confiar en tu criterio. Y defender tu decisión y tu camino.
Y ser valiente se convierte en imperativo. Desafiando temerariamente a tus miedos. Y a lo que venga.
Feliz #VDLN, siempre.
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Otro día seguiré con el tema de salir del embotellamiento mental.
Otro día saldré. Seguro. No hoy.
Hoy lo seguiré intentando con una versión. De lo mismo. O de cosas nuevas. Del mismo cansancio. O de nuevos ritmos. Hay quien la odiará, hay quién la encontrará inspiradora… Pero si versionas algo como Teardrop es a lo que te arriesgas, ¿no?
¿Te arriesgas?
Feliz #VDLN número 200 gracias a La Parejita de Golpe. Feliz semana…Y la cuestión sobre Banksy en el aire y la duda sobre Massive Attack…. ¿para otra vida?
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
No sé si os pasa a vosotros, pero yo a veces me atasco.
Suele ser cuando tengo muchas cosas qué hacer y todas esas tareas me rodean, se me amontonan en torno a mi cabeza, atontándome e impidiéndome pensar con claridad y sobre todo, sobre todo, actuar.
Y esto puede durar una hora, una mañana o incluso semanas. Vamos, que la productividad a tomar por culo (con perdón) por culpa de tu propia cerrazón existencial.
Así contándolo queda tontuno y superficial, pero es algo que a su vez me genera mucha ansiedad porque me veo inmovilizada desde fuera. Vamos, una fiesta absurda en mi cerebro.
Y lo peor es que tengo que disimular y que el mundo no detecte que estoy absolutamente paralizada.
Y me siento una impostora absoluta.
Y eso me paraliza aún más.
Mola ¿eh?
Vale, y cómo lo soluciono… porque suelo salir de ese círculo vicioso. Afortunadamente… aunque a veces me planteo si no viviré así siempre y lo que tengo son puntuales destellos de actividad que me provocan la ilusión de que sí hago cosas…. mmm… horror….
Bueno, cuando tengo que salir (porque hay que salir de esto como de la droga) analizo qué es lo que más me frena de las tareas que tengo por delante, por lo que sea, porque me aterra, por pereza, por disgusto, o por lo que sea. Este análisis puede llevarme tiempo indeterminado y durar segundos o días, según el grado de dificultad y de enmarañamiento mental que tenga, o de las listas paralelas de cosas por hacer, que esto también pasa.
Y cuando detecto y soy capaz de reconocer lo que «me pica», normalmente respiro. Me pongo música muy alto. y ataco. Sin piedad.
Right now.
Somos nuestro peor enemigo, pero con un buen hilo musical y el #VDLN todo es cuestión de dejarse llevar, amigos. Feliz semana!
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Esta semana estoy de despedida. Ha terminado Girls y me tiene como a los niños cuando se les acaba su postre preferido. Como cuando se terminó Mad Men. Como cuando terminan las vacaciones y tienes que volver a la ciudad atestada y a la rutina. Como cuando acabas un libro que te quita el aliento.
Girls tiene capítulos mejores y otros peores. No es perfecta, o casi, como Mad Men. Hay temporadas en las que me han interesado poco o nada y las he relegado a otros contenidos que me llamasen más. Para recuperarlas luego y volver a engancharme de esta serie tan, tan personal. Con unos personajes con los que no me siento identificada, la verdad, pero con los que he empatizado a pesar de caerme hasta mal en muchas ocasiones.
Quizás porque nos muestra mujeres complejas, que no son tal y como vemos en el resto de series. Que tienen muchas contradicciones y cambian de idea, que no hacen lo que deberían, que nos muestran sus facetas más humanas, sus errores, sus defectos. Y quizás por eso se convierten en entrañables. Porque aunque son muy extremos en ciertas ocasiones, (como Hannah con su cuerpo, por ejemplo) es gratificante, y valiente, y son un reto para el espectador.
Y aunque a veces me he quedado con cara de no entender nada de lo que han hecho, sus motivos, sus conversaciones, porque su entorno no es el mío, ni sus vivencias, ni sus historias, en realidad me han hecho pensar más de lo que creía. Su manera de afrontar y plantearnos temas como el cuerpo, el sexo (de la manera menos romántica e idealizada posible, recuerdo a Marnie en el primer capítulo, diciéndole a Shoshanna que el sexo está sobrevalorado), las relaciones de pareja (de todo menos idílicas), el amor romántico (¿existe acaso?), las expectativas profesionales y personales, las amistades, la familia (dios mío, la familia), la literatura y el proceso de escritura, los egos creativos, los egos… Oh, y la maternidad, que aunque no apuntaba hacia ello, en esta última temporada sí se trata, y como casi todo, también ha traído polémica. Como no podía ser de otra manera, claro.
Una serie fantástica y una autora Lena Dunham, que como bien dice en el primer capítulo, podría ser la voz de su generación. O una voz de una generación 😀 Puede gustarte más o menos, a veces tiene momentos un poco de élite intelectual que le apartan un poco del resto del mundo, pero aún así es una mujer que está haciéndose oír y creando papeles para mujeres en personajes ricos y complejos.
Además, echaré mucho de menos Girls por los maravillosos momentos musicales que me ha ido regalando estos cinco años.
Los estilismos de las protagonistas, sus destrozos existenciales, sus aciertos, sus canciones, y ciertas frases que se te quedaban clavadas desde la más absoluta simplicidad, como en la última temporada, cuando la doble de Hannah le dice sentadas ambas en la escalera: Lo difícil no es criar un niño, sino ser adulto.
Mi #VDLN hoy va para esta maravillosa serie que os recomiendo a todos, con mente abierta y sin prejuicios con la canción que cierra el penúltimo episodio de esta temporada.
Feliz descanso amigos!
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.
Todos las tenemos, sabemos cómo son y a qué saben.
Cuando era adolescente recuerdo que usaba el «ostracismo existencial» como palabro para definir la necesidad de recogerme durante esas etapas obtusas en las que no ves nada claro. Hay que tener en cuenta que era adolescente, con lo que ello supone de «el mundo contra mí» y muy dada al dramatismo decimonónico.
Pero ahora, con los años y la madurez, que sigo teniendo días tontos como todo el mundo, me sonrío con el ostracismo existencial y mira, tampoco está tan mal.
A veces hay que aislarse un poco del ruido, ponerse música del amigo Ólafur Arnalds y permitirse un poco de calma…
Feliz #VDLN recogido y existencial, amigos!
El Viernes dando la nota es un carnaval de blogs dedicado a compartir música cada viernes. Si quieres saber más, conocer las reglas, y cómo participar puedes verlo todo aquí.