Break a leg, bro

O mucha mierda, en cristiano. O mucha suerte, en polite… Es la frasecilla que me ronda todo el día ahora que nos adentramos en estas horas trascendentales: el  2010 se muere. ¡Viva el 2011!

Hoy me quedo con una de las canciones más bonitas que he escuchado en mucho tiempo y que, aunque es un poco tristona, me parece un broche perfecto para un año que ha tenido sus cosas, que empezó con cambios de perspectiva y que termina con nuevos giros argumentales.

Esta vida es sorprendente, con un guión que ni los de «Lost» en sus mejores momentos, aunque sin tapones al fondo del túnel, por ahora. Y nosotros, los actores de nuestra propia peli (sin pasar por casting),  tenemos en nuestras manos la capacidad de convertir esta trama magnífica en una obra maestra, pasable o infumable.

Así que, amigos, protagonistas de vuestras vidas, para el año que empieza en breve, no lo dudéis: break a leg.

Epub+DRM= 0 – Yo= 1

Parece una fórmula matemática, pero en realidad, ¡es una victoria pírrica contra los elementos!

Y es que el Kindle es un invento genial: me ha hecho la vida mucho más fácil, ha ampliado mi biblioteca casi hasta el infinito, y me ha ahorrado una cantidad de pasta monumental (pirateo y  mucho, pero esto lo trataré más adelante), pero todo esto de los libros electrónicos tiene un agujero negro espectacular: los DRM.

El único defecto que tiene mi adorado cacharro, es que dentro de la política comercial al uso, no admite otro formato que no sea el de Amazon, el .mobi o el .azw. En Estados Unidos eso no supone un problema, ya que Amazon vende más libros que nadie, y tiene en su catálogo todo lo imaginable, y más allá, en lengua inglesa. He comprado bastantes libros en Amazon, y da gusto: no son caros, ninguno o casi ninguno, supera los 10 euros, y como ya expliqué en su día, el servicio al cliente de Amazon es todo un ejemplo de profesionalidad digno de admirar.

Ahora bien, en Europa el formato más extendido para comercializar los ebook es el epub. Y no voy a entrar en cual es mejor, básicamente porque como no lo he podido usar no lo he podido apreciar. Gracias al programa Calibre se puede hacer la conversión de los formatos para poder utilizar ese archivo en mi Kindle, con lo cual no tendría mayor problema.

Peeeeeeeero, ahhh, intenta tú convertir un epub que hayas comprado con tus dineritos en, por ejemplo, La Casa del Libro. Pues no podrás. Porque está protegido por los DRM, digital right management, que hay que aclarar que existe tanto para los libros que comercializa Amazon como para todos los epub que se comercializan en Europa, vamos, que todos pecan de lo mismo. Pero como está protegido a cal y canto, sólo puedes leerlo en un lector compatible ya que no puedes convertirlo, ni tocarlo, ni soplarle siquiera.

Conclusión: que puedo comprar ebooks en tiendas online europeas, pero no puedo leerlos con mi Kindle.

Más de uno dirá: ah, haberlo pensado antes.

Pues sí. Pero te has gastado la pasta en un lector, sea cual sea, y resulta que no puedes acceder a los libros que te gustaría leer.

Solución: es triste piratear, ¡pero más triste es no poder leer! No tengo más que decir, salvo que no me siento nada culpable. Soy una lectora compulsiva, mis libros son especie protegida en mi casa y creo que yo solita he sostenido la industria editorial española durante años con el pastizal que me he dejado y sigo dejando (modo exageración off) en libros, libracos, enciclopedias, revistas, comics y demás, y me parece injusto que por los recelos empresariales y el egoismo de las empresas, yo no pueda acceder al libro que me apetezca, y digo pagando. Lo suyo sería boicotear a todos los que vendan libros con DRM, vamos, no comprar libros electrónicos protegidos, y navegar por esas aguas reivindicativas. Estoy muy de acuerdo con eso. El problema es que me encanta leer, y hay libros que es imposible encontrar si no es en la tienda…

Ahora, al fin he dado con una solución, no sé si a corto, o a largo plazo, para poder quitar los malditos DRM, que me ha permitido, tras comprar un ebook alemán, poder convertirlo a .mobi y pasarlo con éxito a mi lector. Y me ha hecho muy feliz, la verdad.

Dejo claro que, en mi opinión, hay veces en las que ya te bajas las cosas por bajar, que las descargas masivas de libros desvirtúan y devalúan la literatura, que no me voy a leer ni de coña todo lo que tengo almacenado, que prefiero el libro en papel por su valor emocional y que si un libro me gusta mucho y quiero que perdure en mi estantería me lo compro.

Pero vista la revolución en la que estamos empantanados, más vale que las editoriales y las empresas cambien el chip, que unifiquen criterios, formatos y precios para la distribución y que entiendan que Internet pone a tu alcance el mundo entero, que el libro electrónico lo cambia todo, y que la solución no son los DRM. las protecciones o los códigos ultrasecretos (hay mucho manitas en internet, y que duren!

… que me quede como estoy

No puedo entenderlo. Nunca he tenido problemas con Yacom, hasta ahora. Y tampoco es que ahora sea un problema grave. Es tan solo un movimiento que no llego a entender.

Desde hace cuatro años tengo el servicio de ADSL y de teléfono con ellos. Nada que objetar.

De repente, la semana pasada me envían un sms diciéndome que mi pedido de ADSL está preparado y que SEUR me va a entregar mi nuevo equipo en 48 horas.

Como yo no había pedido nada,  y últimamente estoy teniendo problemas con mi número de móvil porque aparece en bases de datos de otras empresas, me pareció que debía ser un error.

Aún así, llamé a Yacom después de buscar su tfno de atención al cliente por medio mundo y dar con varios, todos desconectados, conseguí hablar con ellos. Una amable señorita me indicó que se trata de una campaña de renovación de equipos para que, palabras textuales, «el servicio funcione mejor y pueda tener más velocidad si algún día decido ampliarla». Le digo que me lo vuelva a enviar si es así, pero que me podían avisar antes de mandar un paquete a una dirección en la que no estoy en horas normales porque no siempre llegamos a casa cuando el mensajero quiere aparecer. Y me dice que es así y punto, y que si quiero el equipo tengo que llamar YO a SEUR para hacer el seguimiento o esperar unos días y volver a llamarles, a YACOM, para pedir el envío.

Ante la perspectiva desalentadora de tener que pasarme horas colgada del tfno, le digo que paso, que si me lo quieren enviar que me lo envíen, que yo no voy a llamar a nadie para reclamar algo que ni siquiera he pedido ni creo necesitar. Y la chica se quedó toda cortada, me dijo que lo sentía y hasta ahí llegó la charla. Y yo me quedé pensando en la barbaridad de campaña que están montando en esta empresa y sobre todo, qué ganan con esto…

Unas horas más tarde, me llaman de YACOM para confirmar que yo estaba rechazando el envío del equipo. Me da la risa. Y le digo que de eso nada, que si no me avisan para saber qué me están enviando yo no recojo paquetes d SEUR porque sí, y que me podían haber avisado antes. Y que si me lo querían enviar que lo hicieran sin tener que molestarme llamando a SEUR, a YACOM o a sus padres… Pero como yo no tenía mucha cobertura, la señorita, con mucha prisa, me dijo que no me oía, y a otra cosa mariposa.

Y hasta hoy. He buscado por la Red algo sobre esta renovación, pero no encuentro nada, así que virgencita, virgencita…