De padres y blogs

Hace casi siete años que escribo un blog y en estos años la vida me ha cambiado y se ha vuelto del revés. Y no solo por la maternidad. Que también.

Gracias al blog, que empecé intentando cerrar mi cuenta de Facebook (larga historia de mi torpeza…), caí de bruces en un mundo apasionante en el que redescubrí el amor por las letras, ese amor que la rutina y el trabajo rápido y desapasionado me habían hecho olvidar en los últimos años. Pero sobre todo, me permitió ir conectando puntos, como esos pasatiempos en los que formas la figura del elefante uniendo números.

Yo empecé a trazar líneas, o el blog lo hizo por mí, y así en mi vida empezaron a entrar personas maravillosas que ampliaron el dibujo del elefante inicial a algo muchísimo mayor y más bonito (con todos mis respetos para el elefante), a una constelación repleta de voces distintas y con diferentes matices. Nuevos puntos de vista, nuevas formas de ver las cosas, o incluso las mismas de siempre, pero repetidas de manera que ya no te sientes tan bicho raro. Nuevas visiones sobre la paternidad, ese océano inmenso y lleno de náufragos donde muy pocos tienen acceso a mapas, esos que ni siquiera creo que existan.

Compañía, trabajo, filias, fobias, broncas descomunales, complicidades anónimas, pactos de caballeros, risas enlatadas, silencios evidentes… ¿Cómo resumir en un editorial lo que la blogosfera ha supuesto para mí?

Pues aunque es casi imposible, creo que lo principal, sin duda, son las personas. Todas las personas a las que llegas, y que llegan a ti gracias a palabras e imágenes, a experiencias y comentarios sobre lo que te pasa por la cabeza y lo que te preocupa. Personas que te completan desde la distancia de un like, que te hacen sentir acompañado, comentario a comentario.

Y es que puedo afirmar con mucho orgullo que mi biografía vital está llena de padres y blogs. Y soy inmensamente feliz.

[Editorial para el nº 1 de nuestra querida y esperada Madresfera Magazine. Suscribíos. Anda]

Meet the Blogger: creatividad, prisas y canales

Amsterdam en barco
Amsterdam al anochecer. Foto accidental.

La semana pasada me fui de excursión (¡yo sola! ¡¡¡¡¡sin churumbeles!!!!!) a Amsterdam, jus jus. Además de conocer brevemente una ciudad que me enamoró hasta las trancas (y eso que no pude pasar por ningún coffee shop), tuve el placer de asistir a Meet the Blogger, un congreso de blogueras de diseño de interior, fotografía, life style, gastronomía, etc, que era el verdadero propósito de mi visita exprés.

Aunque me pasé el día corriendo porque llegaba tarde a todos lados, últimamente me siento como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas, fue un viaje estupendo y lo que más me gustó, además de la charla de SEO, que me pareció fantástica, fue esta presentación de Kirsten Jassies, que trabaja en Sanoma, un grupo editorial muy fuerte en Europa que ya conocí en Israel y que apuesta mucho y muy fuerte por los bloggers. A ver si se vienen para España!

Además, era un gusto poder hablar con todas esas mujeres (muy rubias y muy altas) de cosas tan triviales como las noches sin dormir y que aún así no perdiesen ni una mijita glamour. Y claro, que todo el congreso fuese en inglés, y que todo quisqui hable el idioma de Shakespeare facilita tanto las cosas! Y eso que nada más llegar me faltaba la gallina y el chorizo que llevaba Paco Martínez Soria al llegar a la capital, así de cateta me sentía entre tanta gente estilosa.

Me volví a casa, con prisas, por supuesto, con dolor de pies de tanto andar pero con un montón de blogs nuevos para seguir a partir de ahora y unas cuantas conclusiones:

– Hago unas fotos terribles, para encontrar una decente tengo que estar horas buscando.

– No tengo ojo para los colores, combinaciones cromáticas y nunca seré decoradora de interiores. Una lástima.

– God save las clases de inglés que he dado desde pequeña y las series en V.O.

– ¡Ya no te dan café en el avión si no lo pagas! Horror absoluto, y encima ni te caben las piernas.

– Amsterdam es lo más, quiero irme a vivir allí. Santo, vete haciendo un curso de Hello Muzzy porque nos piramos a la de tres…

– En general, que tengo que salir más.

Y dicho esto, os dejo la presentación de Kirsten,  muy interesante y productiva!