Yo lo hago. Mucho. Y ayuda un montón.
Gritar cuando haces que cantas.
Seguro que el disparo al plato, apalear una batería como si no hubiera un mañana y destrozarse una manicura recién hecha mordiéndose hasta los nudillos también sienta bien. Nadie dice que no pueda hacerte todo a la vez…
¡Feliz loquequedadeagosto!