Algo empieza…

Después de la tormenta, ha salido el sol.

Y empieza un nuevo día, un nuevo año incluso. Y seguimos intentándolo cada amanecer. Abrimos los ojos buscando nuevos despertares, comienzos cálidos, rayos azules sobre nuestras pupilas, caricias luminosas sobre las almohadas.

Vivir. Como sentir. A rachas. A bocanadas. Evaporándonos entre los momentos que nos abrigan, entre las anécdotas, entre los adioses. Viviendo. Sintiendo.

No saber. No tener. Estar solos. Desmenuzándonos entre ráfagas de palabras que nos atraviesan, entre los chasquidos, entre los deslices crueles de nuestros silencios. Viviendo. Sufriendo.

Cerrar los ojos y acurrucarse. Empieza un nuevo día, un nuevo año incluso.

Abre los ojos…