Vivir salvajemente

Lánzate a la vida como si de un juego se tratara…

Y no pares de danzar aunque te duela todo. Si quieres bailar, baila.

Y no dejes de reír aunque pienses que te vas a volver loco. Si quieres reír, ríe.

Y continúa andando aunque tus pies te pidan un descanso. Si aún no has llegado, camina.

Y nunca te dejes besos sin dar. Si sientes que el momento es tuyo, besa.

Y no te guardes aquello que no está pensado para estar dentro. Si estás enfadado, grita.

Y no te ahorres ni una lágrima si lo que necesitas es quedarte sin ellas. Si estás desolado, llora.

Y no te eches atrás cuando tengas un amigo enfrente. Si te sientes afortunado, da todos los abrazos del mundo.

Y no te rindas a la primera piedra que te caiga en el camino. Si es lo que quieres, lucha por lo que crees.

Y no dejes de vivir. Salvajemente.

James Blake, «Retrograde»