Ansiedad

Hoy, mientras hacía la compra (nota mental: nunca más ir un sábado a las 10 de la mañana) escuchaba en la radio hablar sobre Ansiedad de Scott Stossel, un ensayo sobre cómo ha vivido este buen hombre, y vive, luchando contra ella. Y si bien me ha sorprendido tanto como para que se me quedara en la memoria mientras elegía puerros y alcachofas en un mercado abarrotado (nota mental 2: recordar la nota mental 1), luego yo misma le he quitado relevancia. Total, me he dicho, si aquí todo quisqui tenemos ansiedad, qué tiene de especial ese libro…

Cuando he llegado a casa, bueno no, varias horas después en las que un sábado doméstico te posee, he buscado el libro para saber más y me he encontrado con que está considerado un manual por los expertos sobre este trastorno. Y me he visto a mí misma asintiendo con lo de trastorno. Porque a pesar de lo frívolo del “estoy ansioso” que a todos nos ha venido más de una vez a la boca. la realidad es que puede llegar a ser un motivo paralizante muy poderoso. No es un cosquilleo de “estoy nervioso porque tengo un examen” o la expectación del “estoy esperando la llamada de mi vida”. Es más una desazón desagradable y continua de “no sé qué diablos me pasa pero algo no va bien” repetida hasta el infinito.

La ansiedad… Ese monstruo que, como los espíritus de las pelis de miedo, se cuela sibilino por tu oreja o en algún bostezo matutino, y pudre con su negrura todo lo que toca. Porque yo no sé vosotros, pero a mí ansiosa no me sale nada bien. Te nubla. Te empobrece el espíritu si es que lo tenemos. Y te deja como una sombra de lo que puedes ser. Una mezcla de ansiedad y angustia, de inmovilismo y de miedo y desesperación por estar inmóvil que te paraliza aún más mientras te ves a ti mismo paralizado. Vamos, una ida de olla que tiene como consecuencia principal no estar bien, y tener un mal humor del diablo, al menos en mi caso, así como una acidez mental no siempre positiva.

¿Qué es la ansiedad? ¿De dónde viene y por qué? Y, sobre todo, ¿cómo librarse de ella?

Ay, amigos, eso es lo que me gustaría saber…. (Vete a un psicólogo, ¿no?, me dirán. Pues también…)

Este vídeo me ha hecho gracia, aunque la parte de los animales es cansina, la verdad… Lo que sí que voy a hacer es leerme el libro de Scott Stossel a ver qué conclusión saco de él.

Y a disfrutar del día (lo menos ansiosamente posible)