¿Son posibles el ahorro y el consumo responsables?


Sus ahorros pueden cambiar el mundo

El hecho de currar para un banco, aunque sea indirectamente como es mi caso, puede parecer un tema árido y poco atrayente. Lo es, al menos para mi.

Pero he de reconocer que algo bueno tiene. Y es que aprendes de temas bancarios, esos conceptos abstractos y difusos en los que lo único que suele quedar claro es la de comisiones que se pagan y el dinero que palmas. Ah, y que como en los casinos, la casa siempre gana.

Y esto da mucho que pensar. ¿Es realmente necesario que depositemos todos nuestro capital en los bancos? ¿Vivimos mejor con varios depósitos, fondos de inversión, planes de pensiones y cuentas nóminas distribuidos por donde pasamos y nos dan más regalos? Si he aprendido algo en estos meses es que cada vez lo veo más prescindible para llevar una vida satisfactoria. Sobre todo porque nadie te da más por tu dinero y sin embargo te crean una necesidad artificial de más interés, siempre de más… Cuando la realidad es que salvo que seas un as en asuntos bursátiles y tú mismo controles tu economía no vas a aumentar tu capital gracias al banco. Y para eso hay que saber mucho, y estudiar, y tener suerte, como en todo.

Total, que ha llegado el momento de plantearse otras alternativas (ya que a la vista está que las soluciones actuales no nos llevan por muy buen camino). Y pensando esto me encontré con un banco diferente, Triodos Bank, que predica el ahorro responsable y algo que, a primera vista, parece utópico: una banca ética y sostenible: “Un banco independiente que financia empresas e iniciativas que, además de ser rentables, mejoran la calidad de vida de las personas y respetan la naturaleza“. Sin conocerlo ni ser cliente aún, al menos me presenta una respuesta diferente, que por lo que veo no me vende el más, sino el mejor.

Y precisamente en este sentido va mi recomendación de hoy: el documental “Comprar, tirar, comprar” de Cosima Dannoritzer, que emite la 2, como no, mañana 9 de enero a las 22:00 horas, sobre la obsolescencia programada, es decir, sobre los artículos tecnológicos con fecha de caducidad decidida por el fabricante: desde las bombillas que ya tenían una vida delimitada para forzarnos a comprar una nueva hasta cualquier electrodoméstico y objetos de consumo masivo.  Además, en el programa de RNE1No es un día cualquiera” mañana a partir de las 09:00 debatirán precisamente sobre el consumo en relación con este documental.

No sé si este documental, o el banco Triodos, o muchas más alternativas que van llegando accidentalmente, servirán para cambiar conciencias, pero al menos si nos mueven a cuestionarnos si lo que hacemos con nuestro dinero, si nuestro consumo es el adecuado, o si simplemente es necesario.