Hace poco me comentaba un amigo metido en estos temas medioambientales que los fines de semana, las empresas, las grandes y las pequeñas, aprovechan para descargar en los ríos todo tipo de sustancias tóxicas.
Y lo peor de todo es que esto se hace a sabiendas, vamos, que quien tiene que ocuparse de que no ocurra lo sabe pero mira hacia otro lado. Hacia sus bolsillos probablemente. Sigue leyendo